El error más grave que puede cometerse al empezar una instalación fotovoltaica es ejecutarla sin haber comprobado antes cómo podrá conectarse a la red.
La primera decisión no es elegir los módulos
Es fácil concentrarse en los módulos, el inversor, la cubierta o la rentabilidad. Todo eso importa, pero queda en segundo plano si la instalación necesita permiso de acceso y conexión y todavía no lo tiene.
Puedes encontrarte con una red sin capacidad para evacuar la energía, con refuerzos no previstos o con una propuesta de conexión alejada de la instalación. En ese momento, lo que parecía un buen proyecto puede encarecerse, retrasarse o dejar de ser viable.
¿Cuándo hace falta pedir acceso y conexión?
La normativa establece dos exenciones principales:
- Los autoconsumos sin excedentes no necesitan permiso de acceso y conexión para la generación.
- Los autoconsumos con excedentes de potencia igual o inferior a 15 kW, situados en suelo urbanizado con los servicios exigidos por la normativa urbanística, también están exentos.
En los demás autoconsumos con excedentes debe obtenerse el permiso correspondiente. Por eso el límite que conviene tener presente es 15 kW, aunque la potencia no debe revisarse de forma aislada: también importan la modalidad, la ubicación y el esquema de conexión.
En autoconsumos colectivos esta comprobación es especialmente importante. Muchos proyectos superan los 15 kW y su viabilidad depende de unas condiciones de conexión que deben conocerse antes de ejecutar.
El punto concedido puede modificar el proyecto
La distribuidora analiza la capacidad de la red y las condiciones técnicas de la conexión. Su respuesta puede confirmar el planteamiento inicial o exigir una solución diferente.
Si el punto de evacuación está lejos, puede ser necesario incorporar nuevas líneas, protecciones, obra civil o incluso instalaciones de media tensión. También pueden aparecer plazos, costes y servidumbres que no estaban incluidos en la primera estimación.
El orden correcto al iniciar el proyecto
- Definir la modalidad de autoconsumo y el esquema de conexión.
- Comprobar si la instalación está exenta de solicitar acceso y conexión.
- Si no está exenta, tramitarlo antes de cerrar el diseño y ejecutar la obra.
- Ajustar proyecto, presupuesto y plazos a las condiciones concedidas.
Después hay que mantener la coherencia entre el punto de conexión, el CAU, el CUPS, la titularidad, la potencia, el proyecto y los certificados finales.
Una instalación puede estar perfectamente montada y no poder legalizarse tal como se construyó. Por eso, en proyectos con evacuación a red, empezar por el punto de conexión no es burocracia: es comprobar que el proyecto realmente puede existir.